
Juanita Delgado
Creadora.
Conocí a Juanita Santafé en el Laboratorio de Voz Cantada que doy en la Universidad Javeriana y en el Ensamble de Creación Interdisciplinar que he dirigido en varias oportunidades.
Juanita es una estudiante dedicada, resiliente y crítica de su propio proceso, escucha atentamente y construye procesos sensibles desde esa postura y apertura al dialogo, a lo desconocido y a sus preguntas y haceres como artista.
Salir de su zona de confort en términos vocales a constituido uno de sus grandes devenires. Viniendo de una formación tradicional en técnica y ejecución vocal, en donde se privilegia la experticia y virtuosismo vocal para responder a un canon estético definido, las preguntas por una teorización y práctica somática para la voz consistió en un gran desafío que Juanita supo traer a su cuerpo, a su voz y a sus prácticas performativas.
La seriedad con la que Juanita asume su trabajo personal contagia a sus pares y, sin un ánimo impositivo, pero desde el ejemplo y afectos, redunda en un bienestar para el grupo. Es una persona callada, observadora y analítica. Escucha mucho para luego poner en la praxis y siempre está abierta a la retrolimentación del otre.
Juanita puede desempeñarse en roles que le permitan entrar en contacto con la danza, el canto y la actuación con muy buenas herramientas. Es una persona con un mundo interno potente y sensible y aporta a los colectivos esa tranquilidad, objetividad y sensibilidad.
Pienso que Juanita tiene un camino potente en la investigación vocal, tanto en términos técnicos y formales del canto, como en el terreno expandido, y puede aportar mucho desde sus preguntas y talento en el mundo audivisual, el terreno de la escritura y sus posibles devenires, las puestas en escena y el performance.
Juanita Delgado Jaramillo
Manolo Orjuela
Director.
Conocí a Juanita en la clase de Actuación para la cámara a mediados del 2020.
En nuestro primer acercamiento tuve la impresión de que era una persona un poco tímida, pero que de igual manera estaba siempre muy presente en las discusiones teniendo comentarios oportunos. Para el inicio de la técnica presentó un trabajo de mimesis, en el cual ella escogió un monólogo de la película Mujercitas. Recuerdo mucho sorprenderme por la sutileza en la actuación de la estudiante, que me parece es muy apta para el mundo audiovisual; es maravillosa y muy adecuada. Recuerdo haberme conmovido mucho ya que, creo que poner el mundo emocional en el lugar que es puede ser muy difícil y ella lo logra con cierta facilidad.

Con respecto a lo anterior, opino que esta precisión utilizada en el mundo audiovisual, donde todo el mundo hace lo que quiera, sirve enormemente y tiene muchos beneficios los cuales amplían el panorama y las posibilidades dentro de este.
Volvimos a trabajar juntos el semestre siguiente en el ensamble de Sueño de una noche de verano, el cual trataba de adaptar este clásico de Shakespeare al guión cinematográfico para el desarrollo de una película. Recuerdo que Juanita actuó una escena en una casita del árbol pequeña.
Creo que lo habíamos hablado, pero el mundo de la interpretación en un momento íntimo con cámara cerrada, lo estábamos contemplando fielmente en ese momento y me parece que ella tiene muy buenas herramientas para ejecutarlo e impactar al espectador. El mundo interno de la estudiante es muy especial y le aconsejo que lo siga cuidando y trabajando; para crecer cada vez más en su interpretación. Por otro lado, si recomiendo ahondar y confiar más en ese sentimiento que nos dejó el hecho de la interpretación a partir del texto. Porque siento que las personas que ahondan en el campo de la expresión corporal, sobre todo la danza; les empieza a parecer un poco un temor a hablar la palabra y me parece que Juanita tiene todo para poderlo hacer. Siento que es un don que hay que cultivar. Como yo siento que no hay que dejar al lado la palabra. Es lo que te que te recomiendo. Y comprobar qué tan eficiente es la palabra en escenarios grandes. La sinceridad ya la hay, la honestidad.
Hay un mundo interno bellísimo, que está tan bien cuidado, que está ahí dentro y está dando vueltas como una esfera dentro de ti y la cámara lo coge con toda. Tú tienes una sutileza para transmitirlo, de verdad sería muy agradable verte eventualmente en el cine. La tersura con que lo expresas también lo comprueba, tienes un gran don ahí.
Es misterioso, porque en algunos momentos hay ciertas personas qué la cámara empieza a adentrarse y de alguna manera empiezan a regalarse mutuamente un mundo qué esta mucho más allá de lo externo y que empieza a indagar sobre lo exterior, eso pasa entre tú y la cámara cuando estás ejecutando.
Aprovechalo con toda y sigue indagando por ahí; te lo recomiendo mucho.
A veces aparece y uno nace con él, tú lo tienes.
Manolo Orjuela.
Tuve esta misma sensación en la versión personal que ella crearía más adelante sobre ese ejercicio mimético; pienso también porque que la estudiante tiene grandes habilidades con su cuerpo por ser bailarina que se le facilita esa mímesis corporal que le sirve para ser precisa en aspectos como el que yo pedía en cuanto al ejercicio de mímesis.
Angelica Barbosa
Bailarina

Conocí a Juanita Santafé en el primer semestre de carrera, juntas comenzamos el programa de Artes Escénicas, un viaje lleno de transformación. No sé bien en qué momento ella se convirtió en mi compañera más cercana, amiga y consejera, lo que es cierto, es que a medida de que nos íbamos conociendo encontramos más cosas en común, que nos hicieron resonar en preferencias artísticas y el ojo agudo con el que resolvíamos nuestras vidas.
Mi primera impresión de Juanita fue la de una chica muy callada y aplicada. Compartir clases con ella en el mismo grupo, fue dándome la posibilidad de conocer a alguien que ocultaba un universo bastante interesante, que me llamaba la atención. De entrada por sus aportes en clase y su manera de asimilar correcciones, sabía que era inteligente, que se tomaba el tiempo para pensar y organizar sus ideas y lo que quería decir.
Recuerdo las primeras veces que la escuché cantar, es innegable que su voz es de esas que hace dejar de lado cualquier actividad y tomarse un tiempo para escucharla. Desde un inicio se pudo reconocer en Juanita el gran potencial de su voz, una herramienta muy poderosa, que le daría mucho campo para explorar.
Fue muy interesante ver como ella no se quedó únicamente en la idea de potenciar la voz y fortalecer esta gran habilidad, sino que también tenía una gran apertura para el aprendizaje y la investigación en las demás clases. Siempre la vi muy atenta en clase de ballet o de danza contemporánea, luchando con la técnica y por alcanzar su imagen ideal de ella como bailarina. En los primeros semestres tuvo dificultad para desprenderse de la idea de que para lograr una eficiencia técnica debía sobre esforzar su cuerpo, pero con la ayuda de la somática y la autoimagen, yo pude notar como Juanita comenzó a apropiarse de una técnica de danza desde la exploración y la aceptación de sus condiciones corporales. Su transformación la pude apreciar claramente en la técnica de danza contemporánea López, donde ya en ciclo profesional, veía ahora a una chica segura de sí misma al bailar, hasta el punto de disfrutarlo y dejar salir una sonrisa de vez en cuando en la barra de ballet.
En el área de actuación Juanita asimila fácilmente cualquier reto. A ella le gusta proponer diferentes perspectivas para abordar una situación o un personaje. Mi intuición acerca de su metodología de trabajo, es que ella concibe cada personaje como una historia para investigar y a partir de allí construir su interpretación, encontrando similitudes entre ella y el mismo, de esa manera logra conectarse sinceramente con lo que hace. Cuando encuentra algo que le gusta continua investigando por ese camino, y al contrario si algo para ella no se siente bien del todo, reconoce que el trabajo que debe hacer, va por otro camino.
Un proceso que destaco de ella, es el del área de Puesta en Escena en el ciclo básico. Recuerdo claramente dos imágenes: la primera, una puesta que hizo en compañía de Laura Pérez, donde cada una era una muñeca diabólica, interactuando con los participantes y la segunda; el desarrollo de un acto de tortura nazi a la vez que Juanita tocaba el piano y se comía una torta de chocolate, deleitándose de este momento macabro. Recuerdo estas imágenes claramente, a pesar de que ha pasado tiempo, porque fueron bastante contundentes y provocaron en mi sensaciones de extrañeza, miedo y repulsión. El objetivo del trabajo que Juanita hace es precisamente ese, la creación de imágenes que sumergen al participante en una estética determinada para guiarlo por una experiencia.
Al llegar al ciclo profesional mi relación con Juanita era mucho más cercana, habíamos compartido momentos en nuestra carrera, pero también por fuera de ella. Uno de estos fue la decisión que ambas tomamos al abandonar el doble programa, ella Arquitectura y yo Ingeniería industrial. Agradezco haber contado con ella, tenía mucho por decir y encontrar a alguien que estaba pasando por lo mismo, me hizo sentir entendida y de cierta manera ambas comprendimos que es normal abandonar para continuar, para enfocarse solo en una cosa, aquello que se ama y por lo que vale la pena trabajar día y noche.
Poco a poco me fui dando cuenta de que Juanita comunicaba sus sentimientos y estados de ánimo, mediante sus creaciones, para ella su arte es catártico, lo hace por placer y por libertad. En lo que hace, casi que se puede ver reflejada su misma vida, un ejemplo de ello fue su proyecto final de laboratorio de Dramaturgia del movimiento en tiempos de covid. Una pequeña pieza audiovisual compuesta de acciones simples y el estar encerrado en casa, lo que mostraba una percepción del paso del tiempo de manera distorsionada, sencillamente lo que ella sintió durante cuarentena. De nuevo, aquí logró generar empatía con los participantes, a través de la composición de imágenes cotidianas de una realidad común de ese momento.
De los momentos más memorables de su carrera, sin duda alguna son los ensambles. Recuerdo verla en escena en el primero “No se puede borrar” dirigido por Juanita Delgado, aquí a pesar de que eran sus primeros escalones, ya se podía percibir un cambio en Juanita. A mi modo de ver ella abrió sus ojos a una nueva manera de relacionarse con su voz, es decir ahora podía permitirse jugar con todo su conocimiento y estudio previo en técnica vocal, sumergiéndose de manera profunda en el significado de voz y en todas las posibilidades que caben dentro de los verbos hablar, cantar y murmurar, para realmente desglosar la voz como herramienta principal de trabajo. En “Fame” dirigido por Daniela Zabala, Juanita se mostró bastante fuerte y segura en escena, tuvo un gran desempeño, tanto en el proceso de trabajo del ensamble como en la obra final. Fue muy gratificante verla en este musical, asumió este reto con gran compromiso y al final logró sacar un personaje impecable con mucha apropiación y disfrute, que al final es lo que todos recordamos de su gran actuación.
Volvemos al tema del covid, pero esta vez para hablar sobre el ensamble que compartimos juntas “¿Sigues ahí?” dirigido por Neva Kenny. Antes de cuarentena, en los primeros meses del proceso, Juanita y yo habíamos creado un dueto que nos hacía bastante ilusión seguir trabajando. Recuerdo la primera vez que lo presentamos ante nuestros compañeros de ensamble, sentí un “feeling” muy fuerte con ella en escena, estuvimos muy conectadas, nos leeímos una a la otra. Nuestro dueto gustó tanto que fue escogido por la directora para presentarlo en el ensamble, pero lastimosamente los planes cambiaron debido a la nueva modalidad virtual. Lo bueno de este proceso es que sí trabajamos el dueto, pero en un formato diferente, y además se nos dio espacio para explorar otro tipo de habilidades, herramientas y roles dentro de la construcción de la obra. Aquí Juanita le apuntó al trabajo de una dramaturgia global de la obra y en el reflejo de esta en la diagramación de la página web, espacio que fue el nuevo escenario de presentación del ensamble.
Su último ensamble fue durante su intercambio en Canadá, donde tuve la oportunidad de verla en escena a través de un link de transmisión. Me sentí muy orgullosa de ella al ver su performance desde otro país y como todo su esfuerzo y trabajo, se vieron reflejados en su propia pieza, tras asumir el reto de ser coreógrafa e intérprete y así mismo, en la colaboración de piezas de otros compañeros suyos. Una vez más se veía bastante segura en escena, disfrutando todo lo que bailaba.
Juanita es una artista versátil, con facilidad de aprender y gusto por las experiencias retadoras. Su arte refleja su vida con honestidad a través de la creación de imágenes estéticas, y la aceptación de una vulnerabilidad. Es una artista comprometida y entregada, que le da un gran respeto a lo que hace, si se trabaja con ella se tiene la seguridad de que será un proceso bastante constructivo, es buena escuchando a los demás y recibiendo propuestas creativas. El gusto por la arquitectura, la construcción de espacios y la composición de escenografías, podría ser un gran campo de futura exploración para ella, pues tiene bastantes herramientas y conocimientos que puede usar a su favor, para fortalecer otras habilidades como creadora y productora de su quehacer.
Fue un placer haber compartido tantos procesos juntas. Deseo muchos éxitos en tu carrera artística. Que grandes oportunidades lleguen a ti.
Angélica Barbosa Rodríguez.
Laura Motta
Actriz

JUANITA SANTAFÉ: FUNDIRSE EN LOS DETALLES
Sensibilidad…
Juanita Santafé es imaginación, escucha sensible, empatía. Decide, juega y se arriesga. Danza, danza porque en el danzar vive su voz, actúa, creyendo en el canto de su profunda honestidad. Crea y cree en ello que es ella. Juanita es, es llama y ceniza viva.
Conozco a Juanita Santafé en el segundo semestre del año 2020. Semestre en el cual tomamos clases de manera virtual. De Juanita conozco poco en ese entonces. Nos encontramos en la clase de Técnica Básica de Actuación para la Cámara con el maestro Manolo Orjuela.
El objetivo de la clase es desarrollar escenas propias, partiendo de la mímesis de escenas vistas en el cine o en plataformas audiovisuales. Juanita decide tomar la escena en que Saoirse Ronan realiza un monólogo con el personaje de Jo March en Little Woman. Es una escena bellísima y que inequivocablemente eligió de manera consciente; física y energéticamente, se asemeja al personaje de Jo March.
Juanita es una compañera asertiva y a la vez muy respetuosa en el trabajo grupal. Su pertinente postura en clase puede confundirse con un poco de timidez. En el ámbito creativo había tenido pocas oportunidades para verla. Por ello, esta clase fue determinante.
La primera vez que veo el acercamiento de Juanita hacia su escena quedo sorprendida. El nivel de detalle que propone es muy preciso; en el ámbito físico, tiene especial cuidado con el vestuario y el peinado del personaje, siendo muy acertada. Luego, indaga sobre la mímesis a partir de la imitación de los gestos de la actriz y del tono de la voz. Así es como poco a poco entiende el ritmo de la escena y la intención del personaje.
En cada propuesta va más a profundidad, haciendo evidente su constante búsqueda por la verdad escénica y la genuina emotividad. Finalmente, las escenas se deben apropiar y transformar. Su última entrega es consecuente con su investigación. A lo largo de la clase escucha respetuosamente la retroalimentación que recibe de sus compañeros y maestro sin perder su capacidad de discernimiento para nutrir el propio proceso creativo. Toma decisiones frente al espacio que aportan mucho en su entrega audiovisual. El encuadre en que decide grabarse y la luz son evidencia de lo detallista que es Juanita al crear.
Finalmente, su actuación es cautivadora; Juanita es franca ante la cámara, sumamente franca, vulnerable y la vez muy viva. Allí evidencio que Juanita tiene una verdad escénica seductora.
Juanita y yo nos conocemos por medio de esta asignatura y así entablamos una respetuosa y bella amistad, basada en la curiosidad mutua por la otra como creadoras. Durante el mismo semestre nos encontramos en el Laboratorio de Voz Cantada con la maestra Juanita Delgado. El objetivo de este laboratorio es explorar el aparato vocal a partir de preguntas e inquietudes personales que motiven la acción creativa y la construcción de pensamiento crítico. Desde el inicio de la asignatura noto que Juanita tiene bastante curiosidad frente a su aparato vocal. En cada clase está muy atenta. Lleva sus constantes inquietudes a la acción por medio de exploraciones vocales que realiza y registra. Este proceso está acompañado de una bitácora en la que ella documenta sus fases creativas. Allí percibo que la investigación de Juanita se ramifica en nuevas posibilidades cada vez que explora más y más con su voz. Ella, sin temor, se da el tiempo de descubrir, de jugar con su material, de potenciarlo.
Finalmente, su búsqueda en clase culmina con una entrega de un escrito de frases cortas acompañado de un material audiovisual en el que baila y explora la voz; su cuerpo y su voz dialogan desde el desapego. Juanita es una artista que profundiza en aquello que la mueve e interesa y este aspecto es muy positivo. Hace de lo abstracto una búsqueda constante, viaja por certezas que se desdibujan en el camino y se abre a nuevas preguntas. Toma decisiones y ello le permite ser concreta. En el Laboratorio de Voz Cantada, con menos timidez que en la clase actuación, se permite aportar al proceso de sus compañeros haciendo retroalimentaciones tan valiosas que potencian el trabajo de sus pares.
Apreciar el camino de ella en esta clase me permite conocerla un poco más; Juanita dialoga entre la danza, el canto y la actuación. Lo hace parecer sencillo.
Con Juanita nos encontramos por última vez en el ensamble de Tecnologías y Mediaciones “Sueño de Una Noche de Verano” con el maestro Manolo Orjuela. A modo de creación colectiva, cada uno de los alumnos nos apropiamos de diferentes roles para la creación de este montaje audiovisual. Juanita y yo tomamos la iniciativa de trabajar juntas haciendo la adaptación del guión. Juanita es disciplinada y entrega más de lo esperado para poder llevar a cabo el trabajo.
Si sigue explorando puede ser una gran escritora porque se le facilita encontrar el eje narrativo y tiene la capacidad de enfocar la dramaturgia hacia lo esencial. En este ensamble puedo verla actuando nuevamente. Es elegida como uno de los personajes principales de la comedia de Shakespeare, Hermia. Con este personaje Juanita juega y resulta bellísimo apreciarle porque es aquí, en donde evidencio con mayor certeza, que su honestidad le permite tener una gran veracidad escénica. Esta facultad que tiene Juanita es consecuencia del trabajo somático que ha hecho a lo largo de la carrera.
Tener la oportunidad de conocer a Juanita es un regalo. Es una artista que se cuestiona por medio del hacer. Su disciplina y el valor para tomar riesgos le permiten encontrar una voz sincera, inquebrantable y sensible. Su constante escucha y observación son infinitas y grandes aptitudes para la creación escénica y la construcción de tejido social. Conocer su voz artística es cuestionarse y permitirse sentir. Juanita invita a la contemplación de la vida. Yo quiero invitarla a que siga viviendo por medio del juego y del diálogo constante entre los diferentes lenguajes escénicos en que ella se moviliza.
- Juani, sigue tomando riesgos, sigue preguntándote sobre el arte, haciendo. Crea con la naturalidad que tienes como gran virtud y permítete arriesgar cada vez más en este lindo camino de la vida. Gracias por encontrarnos.
- Juanita hace de lo sencillo, lo mágico.
Laura Motta.



